Resumen
Se comenta un artículo que reporta una asociación inversa éntre los niveles de felicidad (bienestar) e hipertensión arterial en 16 países europeos. Se enumeran algunos antecedentes en la literatura que relacionan condiciones subjetivas con respuesta cardiovascular, y se discuten los antecedentes del vínculo entre felicidad e ingresos y felicidad y salud. Particularmente se reseña la llamada Paradoja de Easterlin, y la teoría del nivel de adaptación, como rasgos característicos de ambos campos de estudio. Se señala la utilidad de este tipo de estudios para la formulación de políticas sanitarias, y también para la práctica clínica.