Ir al contenido principal Ir al menú de navegación principal Ir al pie de página del sitio
Etiología
Publicado: 2020-03-30

Asociación entre el tiempo de exposición a pantallas y rendimiento en una prueba de tamizaje de desarrollo infantil

Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria, Hospital Italiano de Buenos Aires

Comentado de:

Madigan S et al. JAMA Pediatrics. 2019. PMID: 309079421

Objetivo

Evaluar en qué dirección se da la potencial asociación causal entre el tiempo de exposición a las pantallas y el neurodesarrollo infantil en una población de madres y niñas/os.

Diseño, población y medición de resultados principales

Estudio de cohorte de 2.441 díadas madre-hija/o canadienses, extraída del estudio All Our Families3, 2. Los datos fueron recolectados entre 2011 y 2016. Se utilizó un modelo de análisis estadístico en el cual se evaluaron datos longitudinales a través de mediciones repetidas en los meses 24, 36 y 60 sobre exposición a pantallas (horas/semana) y puntajes de una prueba de tamizaje de neurodesarrollo (ASQ-3). Todos los datos fueron reportados por las madres. El modelo utilizado evaluó las relaciones recíprocas a lo largo del tiempo, procurando revelar la existencia de una relación causa-efecto.

Resultados principales

La mayor exposición a las pantallas (potencial causa) durante los meses 24 y 36 se asoció en forma significativa con menores puntajes en la prueba de tamizaje de neurodesarrollo infantil (potencial efecto) en los meses 36 (β −0,06; Intervalo de Confianza [IC] 95% −0,10 a −0,01) y 60 (β−0,08; IC95% −0,13 a −0,02) respectivamente.

Por el contrario, cuando se realizó un análisis en la dirección inversa, no se observó una asociación estadísticamente significativa entre menores puntajes en el neurodesarrollo infantil (potencial causa) y un mayor tiempo posterior de exposición a las pantallas (potencial efecto).

Conclusiones

Los resultados apoyan la asociación direccional entre el tiempo de exposición a las pantallas y el desarrollo infantil. Comprender esta direccionalidad permite comprometer a las familias a hacer un uso racional y positivo de las tecnologías, para evitar las potenciales consecuencias derivadas de un exceso de su uso.

Fuente de financiamiento

Alberta Innovates Health Solutions Interdisciplinary Team.

Comentario

Diferentes sociedades y asociaciones pediátricas han desarrollado recomendaciones5, 4 sobre el uso de pantallas en niños basadas en estudios primarios12, 11, 10, 9, 8, 7, 6, con excepción de la Sociedad Canadiense de Pediatría, que basa sus recomendaciones en una revisión sistemática13 llevada a cabo por la Sociedad Canadiense por la Fisiología del Ejercicio. La gran mayoría coincide en limitar el tiempo de exposición a pantallas a no más de una hora por día en el grupo etario de dos a cinco años.

Estos estudios primarios, realizados en poblaciones de niños de seis meses a diez años de edad, habían documentado la asociación entre el mayor tiempo de exposición a pantallas y un peor desarrollo cognitivo, del lenguaje y motor, así como también un peor rendimiento escolar. También han encontrado asociación entre la exposición a contenido dirigido a adultos y peores resultados.

Este estudio es el primero en demostrar la direccionalidad de estas asociaciones encontradas en dichos estudios, a través de un diseño acorde a la pregunta planteada por los investigadores. Dado que se trató de un estudio longitudinal, fueron consideradas como variables independientes o explicativas (potencialmente causales) los tiempos anteriores de la cohorte. En este tipo de estudios, dichos coeficientes tienen un fuerte peso ya que permiten explicar lo que sucede en un momento dado (puntaje neurocognitivo) por lo sucedido previamente (puntaje neurocognitivo inmediatamente anterior).

Entre las limitaciones para interpretar sus resultados, vale destacar que desde que fue recolectada la información sobre la que fue realizado este trabajo (2011 y 2016) pueden haberse modificado los estímulos que reciben los niños expuestos a las pantallas (p. ej. en el nivel de proactividad/pasividad que estos motivan) y los comportamientos de los niños frente a estas (más o menos pasivos). Por otro lado, la primera evaluación de la investigación que hemos resumido fue realizada a los 24 meses de edad, mientras que investigaciones recientes14 indican que la exposición a las pantallas se está dando cada vez a edades más tempranas, con lo cual podría resultar beneficioso incluir datos adicionales a los 12 ó 18 meses para brindar mayor apoyo (o cuestionar) los patrones observados en este estudio.

En este tipo de investigaciones sería importante implementar un enfoque causal multidimensional, que incluya otras variables, como el contenido de la exposición a las pantallas (no sólo el tiempo), la supervisión por parte de adultos, el tipo de pantalla utilizada, etc.

Por otro lado, más allá de que suele argumentarse que el tiempo invertido en pantallas es tiempo que se le resta a oportunidades valiosas para practicar y dominar habilidades interpersonales, motrices y de comunicación, quedan dudas si el método utilizado para evaluar dichas habilidades pudo haber quedado obsoleto. Y si bien suele aconsejarse un uso supervisado de las pantallas y la selección de su contenido -con lo cual coincido-, me atrevo a poner en duda si la limitación en el tiempo debiera ser tan estricta como lo plasman las asociaciones y sociedades de pediatría en sus guías, teniendo en cuenta que la asociación con evidencia más fuerte al día de hoy de tiempo de pantallas es un mayor riesgo de desarrollo de obesidad y síntomas depresivos15.

Parece más sensato en este sentido, lo que plantea la guía del Colegio Real de Pediatría del Reino Unido16: brindar información basada en la evidencia y ayudar a cada familiar a que “diagnostique” su situación con respecto a las pantallas y tome las medidas que considere apropiadas.

Conclusiones de la comentadora

El diseño de este estudio es apropiado para demostrar una relación causal a través de la documentación de efectos diferidos en el tiempo (a mayor exposición, peor rendimiento en las pruebas de tamizaje del desarrollo psicomotriz). Sin embargo, sus resultados deberían leerse en forma crítica teniendo en cuenta el mundo digitalizado en el que vivimos y del que difícilmente podamos abstraernos.

Cómo citar

Gavoto, L. (2020). Asociación entre el tiempo de exposición a pantallas y rendimiento en una prueba de tamizaje de desarrollo infantil. Evidencia Actualizacion En La práctica Ambulatoria, 23(1), e002025. https://doi.org/10.51987/evidencia.v23i1.4276